Tiempo de lectura: 4 minutos

De lo manual a lo automático, seguimos evolucionando

 

La agricultura a nivel mundial tiende a la automatización de las prácticas para lograr precisión en cada tarea, desde la preparación del suelo y la planificación de la siembra hasta el cuidado de la vida de cada cultivo y su posterior cosecha. Los procesos automáticos, la digitalización, los sensores, los drones y otros dispositivos novedosos que la Agricultura Moderna acercó al campo están causando un impacto altamente positivo. Aumentaron el rendimiento, volvieron más eficientes las prácticas agronómicas, ayudaron a los productores a resolver de mejor manera problemas como el cambio climático o la disminución de tierras fértiles y colaboraron con la conservación de los recursos.

La convergencia de disciplinas y los dispositivos modernos ayudan al productor a elegir mejor, a enfrentar los desafíos de una manera más segura y a producir más. Muchas de las labores que antes se hacían de forma manual, como el chequeo de la salud de los cultivos o el control general de una plantación, ahora pueden monitorearse de manera rápida y sencilla desde una aplicación en un celular. Los tractores mecánicos hoy son automáticos y trabajan en zonas específicas gracias al GPS logrando ahorrar combustible y emitir menos Gases de Efecto Invernadero (GEI). Las predicciones del clima que obtenemos con el análisis de datos, hacen que los productores se enfrenten mejor a las adversidades y al cambio climático que tanto los afecta.

 

Evolucionar hacia una agricultura inteligente

El objetivo de alcanzar una agricultura inteligente nos guía hacia una mejora integral de los sistemas agrícolas y su capacidad de brindar seguridad, rentabilidad, productividad y cuidado del medio ambiente. Producir de forma más precisa y eficiente nos permite disminuir el impacto ambiental y optimizar las campañas. Es en este sentido que las técnicas modernas colaboran con la solución de los problemas actuales, y las nuevas tecnologías nos ayudan a recolectar y analizar miles de datos para hacer un uso beneficioso de ellos. 

Varios organismos internacionales son abanderados en el análisis y la recomendación de medidas y prácticas modernas que colaboran con la mitigación del cambio climático, uno de los problemas más importantes a los que se enfrentan hoy los trabajadores del campo. Según los datos del panorama general del análisis de “Agricultura y Alimentos” que lleva a cabo el Banco Mundial, [1] el clima es cada vez más cálido y podría causar una disminución de más del 25 % en el rendimiento de los cultivos. Además, las actividades agrícolas y el uso del suelo son responsables de entre el 19 % y el 29 % de las emisiones mundiales de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Por este motivo, los tractores automáticos que ahorran combustible colaboran con la reducción de los GEI y prácticas como la siembra directa permiten almacenar el CO2 en el suelo.

También, la agricultura inteligente y la mecanización agrícola ayudan a cuidar recursos tan fundamentales como el agua o el suelo. Por ejemplo, existen sensores de diferentes tipos que capturan datos específicos sobre el nivel de humedad del suelo y alertan en caso de necesidad de riego, algo que evita el uso innecesario del agua; o software que analiza la composición de cada suelo y recomiendan qué tipo de semillas utilizar para lograr las campañas más exitosas y el mejor aprovechamiento del recurso.

La búsqueda de nuevos modos de trabajar, la investigación y la innovación son procesos que nos permiten avanzar. Pasar de lo mecánico a lo automático, además de aumentar los rendimientos que se traducen en más alimentos, colabora con el cuidado de los recursos no renovables gracias a la precisión y seguridad con la que le permite accionar a los productores.

La Agricultura Moderna junto a los novedosos dispositivos robotizados, el software y las aplicaciones móviles con los que estamos trabajando en la actualidad, nos permiten evolucionar para conservar.

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Tiempo de lectura: 4 minutos

Big Data: hacia la nueva agricultura inteligente

En la era de la información, aplicar tecnologías como el Big Data al campo resulta imprescindible para tomar mejores decisiones que permitan optimizar recursos para la producción de alimentos.

Tiempo de lectura: 4 minutos

La convergencia llegó al campo

Disciplinas como la biología, la química o la robótica junto a la inteligencia artificial, Internet de las Cosas, Big Data y digitalización llegaron al campo para revolucionarlo. La convergencia de todas estas áreas colabora con el agro y ayuda a mejorar las prácticas agronómicas.

Tiempo de lectura: ~1 minuto

Agro digital: el debate sobre la propiedad y el uso de los datos llegó al campo

Vivimos en un mundo digitalizado y el agro no es la excepción. Crece la tendencia de trabajar cada vez más con monitores de rendimiento y dispositivos que permiten ajustar la aplicación de insumos, según las necesidades específicas de cada ambiente, y controlar en forma remota el funcionamiento de las máquinas o el estado de los cultivos. La agricultura digital ya es una realidad.